Yo escribí esta monografía porque me encanta el agua y siempre veo llover. Lo más fácil fue dibujar las etapas del ciclo. Lo más difícil fue explicar la condensación sin dibujos. Aprendí que el agua que bebemos hoy pudo haber sido la misma que tomaban los dinosaurios. ¡Eso me sorprendió mucho! Recomiendo este tema porque el agua es importante y entender el ciclo ayuda a cuidarla. Si volviera a hacer la monografía, pondría más ejemplos cotidianos, como el agua que se evapora de una sopa caliente. Con esta estructura, los niños pueden y luego hacer una reseña sencilla para reflexionar sobre su trabajo. ¿Te gustaría que adapte el ejemplo a otro tema (animales, deportes, historia)?

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